PROCLAMADORES DE SU GLORIA
CLAVES PARA VIVIR UNA VIDA DE SED APASIONADA POR DIOS. Tercero. DEBES ESTAR DISPUESTO A TOMAR RIESGOS. Cuando perseguimos la gloria y elegimos creer en lo sobrenatural de Dios, no solo nos arriesgamos a movernos en una nueva área de nuestras vidas, sino también nos arriesgamos a la desaprobación de los demás. Sin embargo, para ministrar la gracia de Dios a otros debemos arriesgarnos, tal como lo hizo Jesús. Juan 5: 8-18. Jesús le dijo: Levántate, toma tu lecho, y anda. Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día. Entonces los judíos dijeron a aquel que había sido sanado: Es día de reposo; no te es lícito llevar tu lecho. Él les respondió: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda. Entonces le preguntaron: ¿Quién es el que te dijo?: ¿Toma tu lecho y anda? Y el que había sido sanado no sabía quién fuese, porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar. Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor. El hombre se fue, y dio aviso a los judíos, que Jesús era el que le había sanado. Y por esta causa los judíos perseguían a Jesús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en el día de reposo. Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo. Por esto los judíos aún más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios. ¿Cuáles son algunos de esos riesgos? Muchos en la iglesia no creen en las manifestaciones del Espíritu Santo, tales como sanidades y milagros, porque piensan que eso sólo ocurría en el tiempo de los apóstoles. Nos pueden mal entender por eso. Podemos enfrentar ser expulsados de alguna denominación o experimentar la crítica, ser ridiculizados e incluso perder el trabajo a causa de ciertas manifestaciones, tales como reírse o caerse” en el Espíritu. Es posible que hasta miembros de la congregación se llevan y hasta algunos de los líderes, pero te pregunto, “¿estás dispuesto a tomar el riesgo?” Cuarto: CAMBIA LAS RÍGIDAS ESTRUCTURAS MENTALES, RELIGIOSAS Y DENOMINACIONALES. Estas pueden bloquear el mover de Dios en vidas y enfriar nuestra pasión por Él. Tenemos que estar listos y dispuestos a romper toda estructura que evite que Él se mueva entre nosotros según su deseo. El programa no es tan importante como permitir al Espíritu Santo fluir cuando Él está preparado para salvar almas. La religiosidad mata nuestra pasión y sed por Dios. Un ejemplo de seguir una estructura rígida ocurre cuando no se permite hablar ni interpretar lenguas durante un servicio. Debemos romper los reglamentos humanos y ceder el control al Espíritu Santo, y confiarle a Él los resultados. Podemos estar seguros que si Él está en control, nada se va a descontrolar. Él siempre es ordenado, nunca desordenado. La pregunta es ¿complacemos al Espíritu Santo o nos doblegamos ante la presión de otras personas y seguimos una agenda creada por el hombre? Si nuestra prioridad es complacerlo a Él, entonces debemos estar dispuestos a tomar riesgos y demostrar que Dios aun habla y hace milagros hoy, y que el Espíritu Santo no está limitado por la rigidez de nuestras estructuras religiosas. Debemos permitirle al Espíritu Santo que le dé gloria y honra a Dios, y que avance, extienda y establezca su reino por todas partes.
Pastora Maria de Machuca



