Reflexion Pastoral 17 de Enero

ENCENDIDOS POR EL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS

Desde el principio de la creación, el plan de Dios fue que los hombres y mujeres vivieran y caminaran en Su gloria – que fueran portadores de su presencia – Su propósito siempre ha sido morar en nosotros.

Por esto depositó Su aliento de vida en nosotros y hoy nos ve como seres supremos entre Su creación, coronándonos con Su gloria. Salmos 8: 5. Le has hecho poco menor que los ángeles, Y lo coronaste de gloria y de honra.

Los seres humanos son el primer tabernáculo de la presencia de Dios. Sin embargo, desde el momento que el hombre pecó y fue destituido de la gloria de Dios, la habitación física en la cual habitaba Dios dejo de estar disponible. Podemos ver un símbolo de esta realidad en el recuento del diluvio, del cual Noé y su familia fueros rescatados por medio de la protección del arca.

Después de cuarenta días y noches, la lluvia finalmente cesó, y-… Genesis 8: 8. Envió también de sí una paloma, para ver si las aguas se habían retirado de sobre la faz de la tierra. En la biblia la paloma es usualmente una representación del Espíritu Santo.

La primera vez que la paloma fue enviada fuera del arca, no pudo encontrar un lugar de descanso. Esto simboliza el deseo de Dios de tener un lugar permanente donde habitar.

Él no podía regresar y habitar en los seres humanos hasta que Jesús pagará el precio por el pecado de la humanidad, lo cual renovaría el espíritu del ser humano para recibir el don del Espíritu Santo. JESÚS SE CONVIRTIÓ EN MORADA DE LA GLORIA DE DIOS.

En el Antiguo Testamento, el Espíritu de Dios descansaba sobre aquellos que cumplían algunas funciones de liderazgo, tales como reyes, sacerdotes, profetas y jueces, pero Él no se quedaba en ellos. Cuando el Espíritu descendía sobre un individuo esa persona recibía la habilidad para profetizar o recibía un denuedo especial para hacer algo especifico, pero al terminar lo que era guiado a hacer, el Espíritu se iba.

Su presencia era temporal. En algunos otros casos, la gloria de Dios descendía a la puerta del tabernáculo de reunión, permitiéndole a Moisés hablar con el Señor.

Éxodo 33: 9-11. Cuando Moisés entraba en el tabernáculo, la columna de nube descendía y se ponía a la puerta del tabernáculo, y Jehová hablaba con Moisés. Y viendo todo el pueblo la columna de nube que estaba a la puerta del tabernáculo, se levantaba cada uno a la puerta de su tienda y adoraba.

Y hablaba Jehová a Moisés cara a cara, como habla cualquiera a su compañero…… También descendió sobre el tabernáculo y lo lleno.

Éxodo 40: 34. Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo. Además, lleno el templo de Salomón. 1º Reyes 8: 10-11. Y cuando los sacerdotes salieron del santuario, la nube llenó la casa de Jehová. Y los sacerdotes no pudieron permanecer para ministrar por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová.

Pero cada visitación era temporal. Entonces se develó plan de restauración de Dios. Juan 1: 14. Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. Este verso hermoso sobre el cual podemos reflexionar, porque aquí vemos por primera vez desde la caída del hombre, la revelación de Dios habitando en un hombre.

Él hizo de Jesús -quien fue cien por ciento hombre y cien por ciento Dios- Su morada, Su hogar, Su propio tabernáculo. Jesús camino en la tierra como “Emanuel “ que significa “Dios con nosotros”. Mt 1:23.

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 10 de Enero

ENCENDIDOS POR EL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS

PASOS ESENCIALES PARA CAMINAR EN AVIVAMIENTO. Recordemos los anteriores pasos

1. Clamar a Dios para ser encendidos. Si reconocemos nuestra condición espiritual pasiva, falta de compromiso, actitud de tibieza y complacencia, Dios encenderá un fuego en nosotros que quemará todos esos obstáculos.

2. Derribar la vieja atmosfera en la iglesia local. Debemos derribar la atmósfera dura de opresión y duda, para crear otra atmosfera de gloria y de la presencia de Dios.

3. Estar dispuestos a pagar el precio del avivamiento. Debemos estar dispuestos a pagar el precio porque vale la pena traer el fuego de Dios. Para ver la salvación de miles de personas en el altar de la iglesia y miles más en las naciones.  

4. Decida buscar y tener una experiencia con el fuego de Dios. y 5. AVIVAR LOS DONES QUE ESTAN EN NOSOTOS. 2ª Timoteo 1: 6Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

La iglesia está llena de creyentes que han recibido dones especiales de Dios, pero los han apagado completamente. Muchos han recibido dones para la música, dones ministeriales. Efesios 4: 11-12Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.

dones funcionales. Romanos 12: 6-8De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; Mientras otros han recibido gracia para profetizar, enseñar la palabra, o moverse en el área de liderazgo o gobierno, 1ª Corintios 12: 27-28Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente, apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. 

Pero están desperdiciando sus dones porque su fuego se ha extinguido. En segunda de Timoteo, el Apóstol Pablo exhorta a Timoteo a que vive el fuego que Él le había impartido. 2 Timoteo 1:6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

La palabra griega traducida como “avives” es anazopuréo, significa “volver a encender”. Esta es la única ocasión en que esta palabra es usada en el Nuevo Testamento: Pablo no dijo resucítalo o revívelo, como en; Habacuc 3: 2Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, En medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuérdate de la misericordia. 

Sino que exhortó a Timoteo a avivar -volver a encender- el fuego del don de Dios que ya había recibido y que había estado activo al comienzo. Una función fundamental del ministerio apostólico es impartir dones y llevar a la gente a encender que Dios ya les ha dado. Debemos avivar nuestros dones personales para que despu3s, con el mismo fuego, podamos ayudar a otros a avivar sus dones.

Esto requiere una decisión de nuestra pare para buscar ser encendidos por el fuego ¡ahora! Una vez tu seas encendido -en fuego- ve como un instrumento del Señor y se un testigo de Jesús. Llama al perdido a salvación, sana a los enfermos, echa fuera demonios y libera a los cautivos. Ora para que el fuego de Dios purifique y santifique tu vida y desate en ti una pasión por salvar almas.

Una vez que tu estés encendido con Su fuego y pasión, ve como un instrumento del Señor y se un testigo de Jesús. ¡Amen! continuará

Pastora María de Machuca   

La iglesia está llena de creyentes que han recibido dones especiales de Dios, pero los han apagado completamente. Muchos han recibido dones para la música, dones ministeriales. Efesios 4: 11-12. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.

Y dones funcionales. Romanos 12: 6-8. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; Mientras otros han recibido gracia para profetizar, enseñar la palabra, o moverse en el área de liderazgo o gobierno, 1ª Corintios 12: 27-28. Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente, apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. 

Pero están desperdiciando sus dones porque su fuego se ha extinguido. En segunda de Timoteo, el Apóstol Pablo exhorta a Timoteo a que vive el fuego que Él le había impartido. 2 Timoteo 1:6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

La palabra griega traducida como “avives” es anazopuréo, significa “volver a encender”. Esta es la única ocasión en que esta palabra es usada en el Nuevo Testamento: Pablo no dijo resucítalo o revívelo, como en; Habacuc 3: 2. Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, En medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuérdate de la misericordia. 

Sino que exhortó a Timoteo a avivar -volver a encender- el fuego del don de Dios que ya había recibido y que había estado activo al comienzo. Una función fundamental del ministerio apostólico es impartir dones y llevar a la gente a encender que Dios ya les ha dado. Debemos avivar nuestros dones personales para que despu3s, con el mismo fuego, podamos ayudar a otros a avivar sus dones.

Esto requiere una decisión de nuestra pare para buscar ser encendidos por el fuego ¡ahora! Una vez tu seas encendido -en fuego- ve como un instrumento del Señor y se un testigo de Jesús. Llama al perdido a salvación, sana a los enfermos, echa fuera demonios y libera a los cautivos. Ora para que el fuego de Dios purifique y santifique tu vida y desate en ti una pasión por salvar almas.

Una vez que tu estés encendido con Su fuego y pasión, ve como un instrumento del Señor y se un testigo de Jesús. ¡Amen! continuará

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 3 de Enero

ENCENDIDOS POR EL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS

PASOS ESENCIALES PARA CAMINAR EN AVIVAMIENTO. ESTAR DISPUESTOS A PAGAR EL PRECIO DEL AVIVAMIENTO. Debemos estar dispuestos a pagar el precio porque vale la pena traer el fuego de Dios.

Para ver la salvación de miles de personas en el altar de la iglesia y miles más en las naciones, ver como son bautizados en agua y llenos del Espíritu Santo para convertirse en discípulos fieles del Señor.

Todo esto se debe a que estamos disponibles para Dios, a que estamos comprometidos y listos a pagar el precio de tener un avivamiento del Espíritu en nuestros medios. De la misma forma, este avivamiento de milagros, salvación y liberaciones lo debemos llevar a todo el mundo.

DECIDA BUSCAR Y TENER UNA EXPERIENCIA CON EL FUEGO DE DIOS Apocalipsis 3: 15-16. Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

La ciudad de Laodicea estaba en una importante ruta comercial y era muy prospera. También era un creciente centro bancario. Laodicea tenía muchas industrias y era famoso por producir un ungüento para los ojos llamado “colirio”. Pero la atmósfera arrogante de esa ciudad fue transferida al interior de su iglesia y el Señor tuvo que llamar a su pueblo al arrepentimiento.

La prosperidad financiera de la ciudad hizo que los creyentes se sintieran autosuficientes. Jesús les dijo que adquirieran de Él “oro refinado en el fuego” para ser verdaderamente ricos y ungüento especial para sanar su ceguera espiritual.

Apocalipsis 3: 17-18 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.

Desafortunadamente, la actitud de los Laodicenses es el estado de la mente de una buena parte de la iglesia de Cristo hoy en día. Esencialmente tenemos congregaciones auto satisfechas llanas de “agentes secretos” -agentes encubiertos – quienes nunca le hablan a nadie de Jesús ni son una voz que exprese los valores del reino en sus comunidades y confronten los problemas morales.

Son gente que ha escogido conformarse a sistemas religiosos muertos, manteniendo apariencia de cristianos, pero sin poder. 2ª Timoteo 3: 5, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita. Ellos han sido totalmente neutralizados por el enemigo.

Esos creyentes no toman en cuenta que su condición le desagrada a Dios. Debido a sus actitudes tibias, se exponen a sí mismos por su fuego de juicio. Es tiempo de decidir estar en fuego por Dios. Esta decisión ciertamente aterra a algunos e incómoda a otros; pero, mientras agrademos a Dios, no debemos preocuparnos de las actitudes u opiniones de los demás.

AVIVAR LOS DONES QUE ESTAN EN NOSOTOS. 2ª Timoteo 1: 6. Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. La iglesia está llena de creyentes que han recibido dones especiales de Dios, pero los han apagado completamente.

Muchos han recibido dones para la música, dones ministeriales. Efesios 4: 11-12. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, continuara

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 27 de Diciembre

ENCENDIDOS POR EL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS

“!AVIVA TU OBRA!” Cuando la iglesia pierde el fuego, el avivamiento de Dios es interrumpido. Como hemos visto, esa circunstancia hace que la gente busque sustitutos, nuevos métodos, reglas y estructuras, en un esfuerzo por levantar lo que está muerto.

Lo peor es que los sustitutos no permiten que fluya el vino nuevo del Espíritu Santo. Los nuevos odres que portan el vino nuevo del avivamiento son hombres y mujeres flexibles, que entienden que una relación genuina y viva con el Padre es mayor que una estructura religiosa, que la vida es más importante que la tradición, las regulaciones y el orden.

El vino nuevo -el avivamiento- es vida, no ley. Es una relación con el Dios vivo y una experiencia con el fuego de Su presencia.

PASOS ESENCIALES PARA CAMINAR EN AVIVAMIENTO.

1. CLAMAR A DIOS PARA SER ENCENDIDOS. Ezequiel 20: 47-48. Y dirás al bosque del Neguev: Oye la palabra de Jehová: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí que yo enciendo en ti fuego, el cual consumirá en ti todo árbol verde y todo árbol seco; no se apagará la llama del fuego; y serán quemados en ella todos los rostros, desde el sur hasta el norte. Y verá toda carne que yo Jehová lo encendí; no se apagará. 

Aunque en este verso Dios está hablando del juicio por fuego, también podemos aplicar el verso al otro propósito del fuego, que es encender pasión en nosotros al ser purificados en Él.

Si reconocemos nuestra condición espiritual pasiva, falta de compromiso, actitud de tibieza y complacencia, Dios encenderá un fuego en nosotros que quemará todos esos obstáculos y transformará nuestras vidas, haciéndonos así instrumentos que puedan encender a otros que estén en el mismo estado de indiferencia, cuando reconocemos nuestra condición espiritual y clamamos por avivamiento, recibimos el fuego de Su presencia.

2. DERRIBAR LA VIEJA ATMOSFERA EN LA IGLESIA LOCAL. Debemos derribar la atmósfera dura de opresión y duda, para crear otra atmosfera de gloria y de la presencia de Dios. Si esto no se hace, será muy difícil que venga el avivamiento, y aún más difícil que permanezca. Para lograr este rompimiento, hay que reconocer que nuestra Alabanza debe ser alta y nuestra Adoración profunda.

Cuando la vieja atmósfera es reemplazada por una atmósfera de gloria, entonces se producirá hambre y sed de Dios en los espíritus de las personas.

3. ESTAR DISPUESTOS A PAGAR EL PRECIO DEL AVIVAMIENTO. Debemos estar dispuestos a pagar el precio porque vale la pena traer el fuego de Dios.

Para ver la salvación de miles de personas en el altar de la iglesia y miles más en las naciones, ver como son bautizados en agua y llenos del Espíritu Santo para convertirse en discípulos fieles del Señor. Ser testigos de innumerables sanidades, liberaciones, matrimonios y familias restauradas; jóvenes ser liberados de las drogas, y ver milagros, señales, maravillas y casos de provisión sobrenatural.

En el avivamiento miles reciben y son llenos de gozo y fuego, y son encendidos por el fuego de la pasión de Dios y salen a predicar a Jesús por donde quiera.

Podríamos continuar haciendo la lista de los frutos del avivamiento continuo, pero la clave es la manifestación constante de la gloria de Dios en nuestras congregaciones.

Todo esto se debe a que estamos disponibles para Dios, a que estamos comprometidos y listos a pagar el precio de tener un avivamiento del Espíritu en nuestros medios. Continuara

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 20 de Diciembre

ENCENDIDOS POR EL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS

DIEZ RESULTADOS DEL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS: En la Escritura, vemos cuándo, cómo y por qué Dios desato el fuego de Su presencia.

EL FUEGO PRODUCE UN AVIVAMIENTO. Lucas 4: 18 -19. El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.

“PREDICAR EL AÑO AGRADABLE DEL SEÑOR” esta frase se refiere a proclamar libertad para la tierra y su gente. En el Antiguo Testamento, Dios instruyo a los israelitas a tener el Año del Jubileo cada cincuenta años.

Levítico 25: 10-19. Ese año se restituía a la gente cualquier propiedad que se vieron forzados a vender debido a la pobreza, y eran libertados de su cautiverio si se habían vendido a sí mismos como esclavos para pagar sus deudas. Además, durante ese año no se hacía trabajo alguno en los campos, para que tanto las personas como los campos pudieran ser renovados.

Espiritualmente, experimentamos el jubileo cuando oímos las buenas nuevas del evangelio y recibimos el perdón de Dios por todos nuestros pecados.

Desde la resurrección de Jesús, la iglesia ha estado anunciando al mundo el “Año del Jubileo” -proclamando que Jesús perdona los pecados y nos liberta- Ahora, durante el “Año del Jubileo” de los últimos tiempos, los creyentes evangelizaran y proclamaran la temporada de la buena voluntad de Dios tanto dentro como fuera de las iglesias: en los mercados, escuelas, hospitales y prisiones. El evangelio del reino será anunciado por toda la tierra.

Así que, de nuevo, es imperativo que vayamos y prediquemos para recoger la gran cosecha de almas prometida para los últimos tiempos. Del pasaje de Lucas 4 podemos concluir que el avivamiento abarca todos los aspectos de la vida e la gente: físico, emocional, mental, social y espiritual. Trae trasformación para todas las necesidades de la humanidad.

Este conocimiento debería reafirmar en nosotros la urgencia de clamar a Dios para que el Su fuego sea desatado. “!AVIVA TU OBRA!” Habacuc 3:2. Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, En medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuérdate de la misericordia. 

Los israelitas le pidieron a Dios que “avivara” Su obra. La palabra “aviva” se traduce de la palabra hebrea kjaiá, y algunos significados adicionales de esta palabra son “acelerar”, “restaurar a la vida”, “salvar” y “dar vida”. Ellos querían que Dios renovara o revitalizara Su obra.

Cada nuevo creyente experimenta un “revivir”, primero, cuando él o ella conoce al Señor; la Biblia se refiere a esto como el “primer amor” Apocalipsis 2: 4. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. 

En nuestro primer amor, experimentamos tanta pasión por Jesús que hablamos a todos de Él, de Su amor, y de Su poder.

Estamos en fuego por Él que queremos contárselo al mundo entero. Después de un tiempo, por diferentes razones, perdemos esa pasión. Esa es la razón por la que el profeta Habacuc oró a Dios para que avivara su obra “en medio de los tiempos”.

Hoy, hay miles de creyentes que han perdido Su fuego y pasión por Dios. Cuando la iglesia pierde el fuego, el avivamiento de Dios es interrumpido. Como hemos visto, esa circunstancia hace que la gente busque sustitutos, nuevos métodos, reglas y estructuras, en un esfuerzo por levantar lo que está muerto. Continuara

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 13 de Diciembre

ENCENDIDOS POR EL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS

DIEZ RESULTADOS DEL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS: En la Escritura, vemos cuándo, cómo y por qué Dios desato el fuego de Su presencia.

EL FUEGO PRODUCE UN AVIVAMIENTO. Lucas 4: 18 -19. El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.

Este pasaje describe el ministerio de Jesús cuando fue ungido por el Espíritu Santo para traer transformación en todas las áreas de la sociedad. “DAR BUENAS NUEVAS A LOS POBRES” esta frase describe el propósito del avivamiento que vino con Jesús.

Se refiere a los económicamente pobres, así como a los pobres en espíritu. En los avivamientos en cualquier lugar del mundo, la prosperidad es un común denominador; la economía de toda región involucrada mejora en gran medida.

“SANAR A LOS QUEBRANTADOS DE CORAZÓN” Son aquellos cuyas almas están heridas y llenas de dolor, amargura, falta de perdón, culpa, rechazo, baja autoestima, y más. Una de las manifestaciones que produce un avivamiento es la risa o gozo en el espíritu, que tiene poder sanador. Un avivamiento de gozo y risa resuelve más problemas que horas de terapia y consejería.

Salmo 126. Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, Seremos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos. Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres.

Haz volver nuestra cautividad, oh Jehová, Como los arroyos del Neguev. Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; Mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.

“PREGONAR LIBERTAD A LOS CAUTIVOS” los cautivos son individuos que permanecen atados a adiciones -alcohol, drogas, nicotina, apuestas, pornografía, sexo ilícito y otras- también son aquellos que están encadenados por el enemigo en prisiones de brujería, hechicería y otras prácticas de lo oculto que los mantiene atados a la depresión y pensamientos de suicidio.

Cuando el fuego de Dios viene sobre ellos, destruye todo eslabón de esclavitud en sus vidas. “PREGONAR… VISTA A LOS CIEGOS” Este aspecto de la sanidad divina se produce a menudo cuando el fuego de Dios cae, como una señal de que también está abriendo los ojos espirituales, permitiéndole a la gente ver a Dios y sus caminos con claridad.

“A PONER LIBERTAD A LOS OPRIMIDOS” la gente que esta deprimida está siendo torturada por el enemigo con pensamientos de culpa, rechazo e inseguridad; ellos necesitan liberación en sus mentes. El avivamiento del Espíritu Santo rompe las fortalezas demoniacas que mantienen a las personas atadas.

“PREDICAR EL AÑO AGRADABLE DEL SEÑOR” esta frase se refiere a proclamar libertad para la tierra y su gente. En el Antiguo Testamento, Dios instruyo a los israelitas a tener el Año del Jubileo cada cincuenta años.

Levítico 25: 10-19. Ese año se restituía a la gente cualquier propiedad que se vieron forzados a vender debido a la pobreza, y eran libertados de su cautiverio si se habían vendido a sí mismos como esclavos para pagar sus deudas.

Además, durante ese año no se hacía trabajo alguno en los campos, para que tanto las personas como los campos pudieran ser renovados. Espiritualmente, experimentamos el jubileo cuando oímos las buenas nuevas del evangelio. Continuara

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 29 de Noviembre

ENCENDIDOS POR EL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS

DIEZ RESULTADOS DEL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS: En la Escritura, vemos cuándo, cómo y por qué Dios desato el fuego de Su presencia.

EL FUEGO PRODUCE DENUEDO SOBRENATURAL. HECHOS 4: 29. Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, Pedro y Juan fueron llevados ante el concilio religioso en Jerusalén y luego encarcelados porque habían incitado a una gran multitud a que creyera en Jesús, al predicarles a Cristo resucitado.

Sus enseñanzas eran una amenaza para los líderes religiosos porque miles de personas las escuchaban, ejercitaban su fe, y eran salvos, llevándolos a dejar la religiosidad y sus tradiciones. Además, los enfermos eran sanados, y ellos también testificaban de Jesús a cuantos conocían.

La mecha del evangelio había sido encendida, ¡Y su llama se estaba esparciendo como un fuego arrasador! Cuando fueron liberados de la prisión, Pedro y Juan se encontraron con sus compañeros y juntos oraron al Señor, pidiendo un mayor nivel de denuedo para predicar la Palabra y seguir haciendo milagros en el nombre de Jesús.

No estaban satisfechos con lo que habían venido haciendo. Querían más, ¡Y Dios les concedió su petición! HECHOS 4: 31. Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.

HECHOS 5: 12. Habiendo oído esto, entraron de mañana en el templo, y enseñaban. Entre tanto, vinieron el sumo sacerdote y los que estaban con él, y convocaron al concilio y a todos los ancianos de los hijos de Israel, y enviaron a la cárcel para que fuesen traídos

Cuando alguien ejercita el denuedo sobrenatural, él o ella asumen grandes riesgos, y esto, sin duda inspira a otros a hacer lo mismo -además de provocar el apoyo de Dios- por esto ¡Dios ama a la gente con denuedo! Hechos 14:3. Por tanto, se detuvieron allí mucho tiempo, hablando con denuedo, confiados en el Señor, el cual daba testimonio a la palabra de su gracia, concediendo que se hiciesen por las manos de ellos señales y prodigios.

EL FUEGO PRODUCE PASIÓN POR VER SEÑALES, MARAVILLAS Y MILAGROS, 2ª Corintios 12: 12. Con todo, las señales de apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros. Donde quiera que estemos, nuestra oración debe ser siempre la misma: Dios haz señales, prodigios y milagros, con el propósito de sensibilizar los corazones de la gente para que reciban a Jesús como su Señor y Salvador.

Juan 4:47-48. Éste, cuando oyó que Jesús había llegado de Judea a Galilea, vino a él y le rogó que descendiese y sanase a su hijo, que estaba a punto de morir. Entonces Jesús le dijo: Si no viereis señales y prodigios, no creeréis.

Tenemos que tener pasión por ver que esas maravillas ocurran, porque muchos en el pueblo de Dios están enfermos y en necesidad de sanidad divina. Ellos también necesitan ver una demostración del poder de Dios y desarrollar un hambre por el fuego, para que puedan reproducir los mismos milagros, señales y maravillas en sus propias familias, comunidades, ciudades y naciones.

Marcos 16: 20. Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían. Amén. Una vez más, los creyentes han sido escogidos y ungidos para sacudir el mundo, no con teorías y razonamientos, sino con el poder sobrenatural de Dios.

Hechos 4: 29. Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. Continuará   

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 15 de Noviembre

ENCENDIDOS POR EL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS

DIEZ RESULTADOS DEL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS: En la Escritura, vemos cuándo, cómo y por qué Dios desato el fuego de Su presencia. Él sigue haciendo lo mismo hoy con los mismos propósitos:

EL FUEGO PURIFICA Y SANTIFICA. Dios desea traer Su fuego a nuestras vidas no para juzgarnos sino para limpiarnos. Cuando tenemos una experiencia personal con el fuego, somos purificados y santificados porque éste quema y destruye las impurezas en las diferentes áreas de nuestras vidas. ¡Quema y destruye todo lo que no le es agradable a Dios! De nuevo, 1ª Corintios 11: 31. Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; No temas al fuego de Su presencia, porque santifica a aquellos que respondan con sumisión, humildad, fe y obediencia. Si amamos a Dios y queremos agradarle, no tenemos que tener medio de Su fuego.

No nos consumirá. Al contrario, nos acercará a Él y nos llenará con Su pasión. Sabiendo esto, debemos buscar vivir expuestos a una atmósfera donde ese fuego siempre esté ministrando. Ya no podemos seguir viviendo de la misma manera. ¡Es tiempo de buscar Su fuego! Esto requerirá un sacrificio de nuestra parte.

1º Reyes 18: 38. Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja. Para muchos creyentes, sacrificio se ha convertido en una palabra mala. Van hasta donde sea necesario para evitar perder su comodidad y conveniencia.

El sacrificio es la demanda, la persecución, el rechazo que viene junto con el avivamiento. Un sacrificio no puede existir sin los inconvenientes.  Es por esto que debemos cruzar la línea de la conveniencia. El fuego de Dios cae solamente donde hay sacrificio, porque prueba que lo que fue ofrecido a Dios es real.

Pero el sacrificio de ayer es la conveniencia de hoy. Es fácil medir nuestro sacrificio según lo duro que nuestro pasado ha sido, pero no estamos dispuesto a mirar hacia nuestro futuro de la misma forma. No estamos buscando más sacrificio, pero si queremos vivir en un estado permanente de recompensa por lo que ya hemos sacrificado.

Por esto es que dejamos de creer, madurar y entrar a dimensiones mayores; porque no estamos dispuestos a invertir nuestro tiempo y, mucho menos, nuestras finanzas, en el trabajo de Dios. No hay un solo versículo en la Biblia que diga que el fuego cayó en un altar vacío, donde no había sacrificio. Siempre debemos buscar nuevos niveles de sacrificio.

EL FUEGO REVELA LOS MOTIVOS DE NUESTRO CORAZÓN. 1ª Corintios 3: 13. la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará

Periódicamente, necesitamos preguntarnos a nosotros mismos “¿Cuál es el propósito de lo que estoy haciendo? ¿Quiero servir a Dios y usar los dones que Él me ha dado al máximo, teniendo amor por otros y un deseo por manifestar Su gloria?” Si nuestros motivos son correctos, nada hay que debemos temer, y si nos hemos salido de rumbo, podemos hacer las correcciones necesarias. Después, deseamos el avivamiento que Dios trae a nuestras vidas y monasterios.

Nuestra motivación a los nuevos creyentes es ir a los perdidos para salvar, sanar y restaurar, y Dios respalda Su Palabra con transformaciones que cambian vidas, Las personas se encuentran a sí mismas con el fuego de Dios, y la obra entera de Satanás en sus vidas es consumida. Continuará

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 8 de Noviembre

ENCENDIDOS POR EL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS

DIEZ RESULTADOS DEL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS: En la Escritura, vemos cuándo, cómo y por qué Dios desato el fuego de Su presencia. Él sigue haciendo lo mismo hoy con los mismos propósitos. 

EL FUEGO TRAE JUICIO. Levítico 10: 1-2. Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó. 

Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová. Este pasaje incluye el término “fuego extraño”. Se refiere al incienso que simboliza la adoración, pero que se origina de un motivo incorrecto y consecuentemente activa el juicio de Dios sobre aquellos que lo ofrecen, el fuego del juicio discierne entre lo santo y profano, entre lo puro y lo infame, esta verdad nos permite entender por qué muchos están enfermos y otros mueren inexplicablemente. 

Algunos hombres y mujeres de Dios están siendo juzgados por el fuego debido a la inmoralidad, el mal uso de las finanzas, el orgullo. La comercialización de la unción, y otras transgresiones a Su ley. Como dice la Escritura: 1ª Corintios 11: 31 -32. Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; más siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo. 

Cada vez que la tierra se llena de corrupción y violencia, Dios trae su juicio para purificarla -usualmente a través del fuego- No queremos ser condenados con el mundo. El mundo está experimentando tiempos de crisis en los cuales el pecado, la iniquidad y la perversión abundan.

El planeta está bajo una maldición debido a actos de venganza, homicidios y otro tipo de crimines y violencia que causan el derramamiento constante de sangre inocente incluyendo la de aproximadamente cincuenta millones de niños, solamente en Estados Unidos, que han sido asesinados estando aun en el vientre de sus madres desde que el aborto se legalizo en 1973) también tenemos maldiciones como el suicidio, la pobreza, la esterilidad, el divorcio y las enfermedades incurables que tienen su origen en pecados pasados y presentes. Dios debe juzgar a los habitantes del mundo- un claro ejemplo bíblico de esta situación es la destrucción de las ciudades de Sodoma y Gomorra.

Dios las destruyo con fuego debido a sus múltiples trasgresiones iniquidades. Lo mismo pasará en la tierra en los últimos tiempos. Isaías 24 es muy claro sobre el juicio del Señor sobre la tierra afirmando que sus habitantes han violado las “leyes” y “el pacto sempiterno” (vr.5) debido a estas cosas, la maldición consume al mundo, y sus habitantes son asolados (vr.4-6) En este tiempo de la historia de la humanidad, Dios está sacudiendo a los habitantes del mundo.

Él está sacudiendo a la gente en su vida personal y familiar. Está sacudiendo el sistema bancario, las grandes compañías y otros negocios, gobiernos, instituciones religiosas, y aún construcciones físicas. Los continentes y los océanos han sido sacudidos a través de desastres naturales.

En medio del caos y la incertidumbre causados por este sacudimiento, el único inamovible es Jesús, su Palabra y su Reino. Debemos permanecer en Él.

EL FUEGO PURIFICA Y SANTIFICA. Dios desea traer Su fuego a nuestras vidas no para juzgarnos sino para limpiarnos. Cuando tenemos una experiencia personal con el fuego, somos purificados y santificados porque éste quema y destruye las impurezas en las diferentes áreas de nuestras vidas. Continuará

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 1 de Noviembre

ENCENDIDOS POR EL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS

DIEZ RESULTADOS DEL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS: En numerosos pasajes a lo largo de la Escritura, vemos cuándo, cómo y por qué Dios desato el fuego de Su presencia. Él sigue haciendo lo mismo hoy con los mismos propósitos.

1.  EL FUEGO PRODUCE UNA PASIÓN POR SALVAR ALMAS. La mayor cosecha de almas que la iglesia jamás haya visto está a punto de ocurrir, y será el resultado del fuego del Espíritu Santo ardiendo en los creyentes. Muchos avivamientos han ocurrido alrededor del mundo, pero pocas personas parece haber reconocido su propósito. Algunos los vieron como un medio para sentirse bien, danzar, llorar y tener tiempos de descanso. Esas cosas son beneficiosas y forman parte de las manifestaciones divinas que traen avivamiento. Pero el propósito principal de Dios para enviar avivamientos, es que la gente conozca a Jesús y sea salva.

Juan 5: 35, Él era antorcha que ardía y alumbraba; y vosotros quisisteis regocijaros por un tiempo en su luz. Juan el Bautista fue como una antorcha que quemaba y daba luz, pero esa luz sólo tenía el propósito de ayudar a otros a ver la Luz -Jesús- su rol era anunciar la venida del Mesías y lo que el haría en la tierra.

En esos días, muchas personas se regocijaron en la luz de Juan y lo siguieron, pero no progresaron más en su fe. Asimismo, muchos creyentes hoy se regocijan en la luz de otros, pero se quedan cortos porque no tienen el fuego de la pasión de Dios en ellos. Su fuego se ha extinguido. Necesitan que el Espíritu Santo los encienda otra vez.

No podemos ser luz si no estamos en fuego. Jesús dijo que los creyentes somos la “luz del mundo” Mateo 5: 14- 16, Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. Somos iluminados por el fuego de Dios, Ninguna otra luz, más que la luz que recibimos del Espíritu Santo a través de Jesús, puede dispersar la oscuridad espiritual.

No hay otra fuente de luz que traiga su presencia milagros, y todo lo demás que Él quiere hacer por la gente a través de nosotros. Jesús ha regresado al cielo, y ahora nosotros somos la luz del mundo. Sin el fuego del Espíritu de Dios, la luz de Su gloria no brillará.

Jesús viene por una iglesia que no sólo está experimentando avivamiento, sino que además está en fuego por la cosecha. Si la experiencia del bautismo del Espíritu Santo, a través del cual recibimos el poder de Dios, no nos empuja a alcanzar al perdido, sigue sin ser decisiva. El bautismo en fuego es necesario para impulsarnos a ir y evangelizar.

Un avivamiento es una inyección de vida nueva a través de la cual somos investidos de poder – llenos completamente con el poder de Dios- para recoger la gran cosecha. Debemos estar conscientes que la gente se está yendo al infierno mientras la iglesia continúa operando tras cuatro paredes, cantando, danzando y ministrándose unos a otros, pero nunca saliendo a buscar al perdido.

¡oremos para que esa pasión por el perdido sea desatada en cada uno de nosotros! 2. EL FUEGO TRAE JUICIO. El término “fuego extraño”.

Se refiere al incienso que simboliza la adoración, pero que se origina de un motivo incorrecto y consecuentemente activa el juicio de Dios sobre aquellos que lo ofrecen. Continuará

Pastora María de Machuca