Reflexión Pastoral 13 de Septiembre

ENCENDIDOS POR EL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS

¿QUIÉN PUEDE VIVIR BAJO EL FUEGO DE SU PRESENCIA? Isaías 33: 14 – 15 Los pecadores se asombraron en Sion, espanto sobrecogió a los hipócritas.

¿Quién de nosotros morará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas? El que camina en justicia y habla lo recto; el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos para no recibir cohecho, el que tapa sus oídos.

En términos simples, estos versículos nos muestran las condiciones para caminar bajo el fuego de Dios. El Señor está diciendo, en efecto, “quiero que entres en mi presencia, donde desataré el fuego, pero estos son los requisitos para que el fuego no venga sobre ti como juicio”.

¿estamos dispuestos a pagar el precio de vivir en justicia y santidad? Considero que no hay un precio que se compare al altísimo valor que tiene la manifestación del fuego de Su presencia. Los israelitas fueron un pueblo de dura cerviz que se negaron a cumplir esas condiciones; por esa razón Moisés tuvo que levantar el Tabernáculo de reunión fuera del campamento, en el desierto, para poder encontrarse con el Señor.

Éxodo 33: 7. De no haber hecho eso, el fuego hubiere destruido a la gente.  En hebreo, la palabra para “dura cerviz” es cashé. Entre sus significados están los conceptos “duro”, “cruel”, “severo” y “obstinado”.

Éxodo 33: 3. Solo Moisés y Josué podían entrar a la nube de la gloria de Dios y permanecer en el fuego sin quemarse o morir. Si leemos cuidadosamente los acontecimientos de los israelitas en el desierto, podemos ver que la nube de Dios siempre acompaño al pueblo durante su trayectoria a través del desierto -tal como lo había prometido – pero Él estuvo en medio de ellos.

MANIFESTACIÓN DE SU FUEGO. El fuego que es la presencia de Dios, revela a Dios trabajando de varias maneras: 1. LA COLUMNA DE FUEGO. Uno de los primeros y más claros de estos caminos es su aparición en una columna de fuego que llevó al pueblo de Israel fuera de Egipto y a través de los desiertos del Sinaí.

Éxodo 13: 21-22, Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche. 22Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.

2. EL FUEGO QUE ES ENVIADO PARA CONSUMIR LOS SACRIFICIOS. Otro ejemplo del uso del fuego por parte de Dios como una manifestación activa de su presencia es el fuego que envía desde el cielo para consumir los sacrificios que se le ofrecen en ocasiones especiales e inusuales.

El primero de ellos inauguró el ministerio sacerdotal de Aarón. Habiendo bendecido al pueblo, Moisés y Aarón presenciaron la aparición de la gloria del Señor, cuya manifestación más llamativa fue el fuego que “salía de la presencia del Señor” para consumir los sacrificios ya colocados sobre el altar. Levítico 9: 23-24, Y entraron Moisés y Aarón en el tabernáculo de reunión, y salieron y bendijeron al pueblo; y la gloria de Jehová se apareció a todo el pueblo. 24Y salió fuego de delante de Jehová, y consumió el holocausto con las grosuras sobre el altar; y viéndolo todo el pueblo, alabaron, y se postraron sobre sus rostros.

3. FUEGO COMO EXPRESIÓN DE ACEPTACIÓN DE LAS OFRENDAS Otros ejemplos de fuego como expresión de la aceptación de Dios de las ofrendas son los de: GEDEÓN, Jueces 6: 19-24; PADRE Y LA MADRE DE SANSÓN Jueces 13:15-20. 

En ambos casos Dios está presente en la persona del ángel que toca el altar, haciendo que los sacrificios estallen en llamas. Continuará

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 6 de Septiembre

ENCENDIDOS POR EL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS

¿QUIÉN PUEDE VIVIR BAJO EL FUEGO DE SU PRESENCIA? Isaías 33: 14 – 15 Los pecadores se asombraron en Sion, espanto sobrecogió a los hipócritas.

¿Quién de nosotros morará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas? El que camina en justicia y habla lo recto; el que aborrece la ganancia de violencias, el que sacude sus manos para no recibir cohecho, el que tapa sus oídos.

En términos simples, estos versículos nos muestran las condiciones para caminar bajo el fuego de Dios. El Señor está diciendo, en efecto, “quiero que entres en mi presencia, donde desataré el fuego, pero estos son los requisitos para que el fuego no venga sobre ti como juicio”.

¿estamos dispuestos a pagar el precio de vivir en justicia y santidad? Considero que no hay un precio que se compare al altísimo valor que tiene la manifestación del fuego de Su presencia. Los israelitas fueron un pueblo de dura cerviz que se negaron a cumplir esas condiciones; por esa razón Moisés tuvo que levantar el Tabernáculo de reunión fuera del campamento, en el desierto, para poder encontrarse con el Señor.

Éxodo 33: 7. De no haber hecho eso, el fuego hubiere destruido a la gente.  En hebreo, la palabra para “dura cerviz” es cashé. Entre sus significados están los conceptos “duro”, “cruel”, “severo” y “obstinado”.

Éxodo 33: 3. Solo Moisés y Josué podían entrar a la nube de la gloria de Dios y permanecer en el fuego sin quemarse o morir. Si leemos cuidadosamente los acontecimientos de los israelitas en el desierto, podemos ver que la nube de Dios siempre acompaño al pueblo durante su trayectoria a través del desierto -tal como lo había prometido – pero Él estuvo en medio de ellos.

MANIFESTACIÓN DE SU FUEGO. El fuego que es la presencia de Dios, revela a Dios trabajando de varias maneras: 1. LA COLUMNA DE FUEGO. Uno de los primeros y más claros de estos caminos es su aparición en una columna de fuego que llevó al pueblo de Israel fuera de Egipto y a través de los desiertos del Sinaí.

Éxodo 13: 21-22, Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche. 22Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.

2. EL FUEGO QUE ES ENVIADO PARA CONSUMIR LOS SACRIFICIOS. Otro ejemplo del uso del fuego por parte de Dios como una manifestación activa de su presencia es el fuego que envía desde el cielo para consumir los sacrificios que se le ofrecen en ocasiones especiales e inusuales.

El primero de ellos inauguró el ministerio sacerdotal de Aarón. Habiendo bendecido al pueblo, Moisés y Aarón presenciaron la aparición de la gloria del Señor, cuya manifestación más llamativa fue el fuego que “salía de la presencia del Señor” para consumir los sacrificios ya colocados sobre el altar. Levítico 9: 23-24, Y entraron Moisés y Aarón en el tabernáculo de reunión, y salieron y bendijeron al pueblo; y la gloria de Jehová se apareció a todo el pueblo. 24Y salió fuego de delante de Jehová, y consumió el holocausto con las grosuras sobre el altar; y viéndolo todo el pueblo, alabaron, y se postraron sobre sus rostros.

3. FUEGO COMO EXPRESIÓN DE ACEPTACIÓN DE LAS OFRENDAS Otros ejemplos de fuego como expresión de la aceptación de Dios de las ofrendas son los de: GEDEÓN, Jueces 6: 19-24; PADRE Y LA MADRE DE SANSÓN Jueces 13:15-20. 

En ambos casos Dios está presente en la persona del ángel que toca el altar, haciendo que los sacrificios estallen en llamas. Continuará

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 30 de Agosto

ENCENDIDOS POR EL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS

¿CUAL ES LA APARIENCIA DE SU GLORIA?  Éxodo 24: 17, Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel.

La gloria de Dios es un fuego consumidor que quema todo lo que no es santo. Su fuego también afecta los corazones de las personas de manera poderosa.

¡Pero ten cuidado! Este fuego no es para aquellos que no desean vivir vidas santas y puras. Recuerda que el pueblo de Israel tuvo temor de ese fuego, y la raíz de su temor era la falta de disposición a pagar el precio que se les demandaba.

Muchas personas quieren ser santas, pero no quieren pagar el precio de ser santificados. Esta actitud se puede ver hoy en día entre los creyentes de la iglesia de Cristo. Muchos rechazan los avivamientos, el poder, la gloria y los milagros porque tienen miedo de la presencia de Dios y porque no quieren pagar el precio que se requiere para mantenerlo ardiendo.

¿CUÁL ES LA REPRESENTACIÓN PROFÉTICA DEL FUEGO DE DIOS? Uno de los símbolos más llamativos e inspiradores de la Biblia es la del fuego, un prodigio común a todas las ilustraciones antiguas y modernas que se presta a una variedad de imágenes.

El término más frecuente para fuego en la Biblia Hebrea es La palabra griega phos, que normalmente también significa “luz”, aparece un par de veces en el Nuevo Testamento como “fuego”. Marcos 14: 54; Lucas 22:56. La palabra usual para el fuego en el Nuevo Testamento es pur (pu’r) El fuego, como manifestación de Su soberanía, comunica, ante todo, la presencia misma de Dios. Esto es especialmente evidente en la zarza ardiente desde la cual Dios le habló a Moisés.

Aquí el fuego es una manifestación del mismo Dios, pues Moisés se apartó de la vista “porque tenía miedo de mirar a Dios” Éxodo 3: 6. Similar a esto es el descenso de Jehová sobre el Monte Sinaí “en fuego” Éxodo 19:18 Todo el monte Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en fuego; y el humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera. En el Nuevo Testamento Pablo describe la segunda venida de Cristo como “en fuego ardiente” 2ª Tesalonicenses 1:7, y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; Una apariencia que lleva connotaciones de juicio, así como de su presencia.

También similar a las imágenes del Antiguo Testamento es la visión que tuvo Juan de Jesús con los ojos “como fuego ardiente Apocalipsis 1: 14, Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; También en contextos de juicio.

No siempre es posible distinguir la presencia de Dios de Su gloria porque, en efecto, la gloria es frecuentemente una figura misma de la presencia divina. Sin embargo, un número de pasajes se enfocan en el fuego como sinónimo o en asociación con la gloria de Dios.

Por ejemplo, para los israelitas del Sinaí “la gloria del Señor parecía un fuego consumidor”, Éxodo 24: 17. En las visiones de Dios en su gloria tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, el fuego es un fenómeno regular. Continuará

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 23 de Agosto

ENCENDIDOS POR EL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS

¿CUAL ES LA APARIENCIA DE SU GLORIA?  Éxodo 24: 17, Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel.

La gloria de Dios es un fuego consumidor que quema todo lo que no es santo. Su fuego también afecta los corazones de las personas de manera poderosa.

¡Pero ten cuidado! Este fuego no es para aquellos que no desean vivir vidas santas y puras. Recuerda que el pueblo de Israel tuvo temor de ese fuego, y la raíz de su temor era la falta de disposición a pagar el precio que se les demandaba.

Muchas personas quieren ser santas, pero no quieren pagar el precio de ser santificados. Esta actitud se puede ver hoy en día entre los creyentes de la iglesia de Cristo. Muchos rechazan los avivamientos, el poder, la gloria y los milagros porque tienen miedo de la presencia de Dios y porque no quieren pagar el precio que se requiere para mantenerlo ardiendo.

¿CUÁL ES LA REPRESENTACIÓN PROFÉTICA DEL FUEGO DE DIOS? Uno de los símbolos más llamativos e inspiradores de la Biblia es la del fuego, un prodigio común a todas las ilustraciones antiguas y modernas que se presta a una variedad de imágenes.

El término más frecuente para fuego en la Biblia Hebrea es La palabra griega phos, que normalmente también significa “luz”, aparece un par de veces en el Nuevo Testamento como “fuego”. Marcos 14: 54; Lucas 22:56.

La palabra usual para el fuego en el Nuevo Testamento es pur (pu’r) El fuego, como manifestación de Su soberanía, comunica, ante todo, la presencia misma de Dios. Esto es especialmente evidente en la zarza ardiente desde la cual Dios le habló a Moisés.

Aquí el fuego es una manifestación del mismo Dios, pues Moisés se apartó de la vista “porque tenía miedo de mirar a Dios” Éxodo 3: 6. Similar a esto es el descenso de Jehová sobre el Monte Sinaí “en fuego” Éxodo 19:18 Todo el monte Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en fuego; y el humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera.

En el Nuevo Testamento Pablo describe la segunda venida de Cristo como “en fuego ardiente” 2ª Tesalonicenses 1:7, y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; Una apariencia que lleva connotaciones de juicio, así como de su presencia.

También similar a las imágenes del Antiguo Testamento es la visión que tuvo Juan de Jesús con los ojos “como fuego ardiente Apocalipsis 1: 14, Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; También en contextos de juicio. No siempre es posible distinguir la presencia de Dios de Su gloria porque, en efecto, la gloria es frecuentemente una figura misma de la presencia divina.

Sin embargo, un número de pasajes se enfocan en el fuego como sinónimo o en asociación con la gloria de Dios. Por ejemplo, para los israelitas del Sinaí “la gloria del Señor parecía un fuego consumidor”, Éxodo 24: 17. En las visiones de Dios en su gloria tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, el fuego es un fenómeno regular. Continuará

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 16 de Agosto

ENCENDIDOS POR EL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS

En el mundo de hoy, las tinieblas espirituales se están haciendo cada vez más densas y la oposición al espíritu de Cristo más fuerte; los retos se están intensificando y tenemos que estar preparados para enfrentar esas circunstancias.

Debemos ser cristianos que caminemos en el fuego de la presencia de Dios, sabiendo cómo aliviar el sufrimiento humano y cómo llevar a la gente a Cristo en medio de estos cruciales últimos días. Debemos recibir revelación de la que significa que Dios sea un fuego consumidor.

Aprender lo que significa para nosotros ser llenos del Espíritu Santo y su fuego. Entender claramente el propósito del fuego de su presencia, lo que este produce en nosotros y como mantenerlo ardiendo. Esto nos animará a ir a recoger la gran cosecha final de almas, preparada por el Señor, antes de Su venida.

¿QUÉ ES SIMBÓLICAMENTE EL FUEGO EN LA BIBLIA? En la biblia el fuego tiene un significado muy poderososimboliza la naturaleza ardiente y reveladora del ministerio en la vida cristina, que consume lo perecedero y purifica lo imperecedero.

El fuego purificador de Dios nos limpia de toda maldad, de toda apatía espiritual, de toda desidia. Lucas 12: 49, “fuego vine a echar en la tierra ¿Y qué quiero, si ya se ha encendido? Los creyentes que han permitido que el fuego de Dios entre en lo más profundo de sus vidas verán Su fuego en una luz totalmente diferente. En lugar de ser completamente destruidos por el fuego, son purificados, corregidos, limpios. El fuego interior de Dios produce un amor que desea traer sanidad y restauración a toda la humanidad.

Mientras más deseosos de ser cambiados y dispuestos a ser conformados a la imagen de Cristo, menos temor tendremos de que el fuego se active en nosotros. ¿QUÉ HACE EL FUEGO NATURAL? Por lo general, toma materia densa compuesta de diferentes átomos y los separa en elementos más simples, generalmente gases.

¿Alguna vez has notado que las llamas parpadean naturalmente hacia arriba, más alto? Son los gases encendidos los que producen la llama. El fuego produce llama (luz) y calor, dos propiedades muy útiles en el mundo natural. Cuanto más comprendemos las propiedades científicas del fuego, más útil parece ser el fuego para la humanidad.

La ciencia y la comunidad empresarial están encontrando todo tipo de usos para las ondas de energía que salen del fuego, ya sea del sol, de la división de un átomo o de otras fuentes.

DIOS ES FUEGO CONSUMIDOR. Deuteronomio 4: 24, Porque Jehová tu Dios es fuego consumidor, Dios celoso. La gloria de Dios es Su esencia – lo que Él es en sí­- Su naturaleza tiene muchas facetas y que sólo Él, en Su absoluta soberanía, puede decidir qué aspecto revelará o manifestará a sus hijos y cuando.

Un aspecto de su gloria es ser “un fuego consumidor”, el cual puede descender para traer juicio sobre la tierra y sobre aquellos que no se arrepienten de sus pecados. Pero su fuego también purifica y santifica a su pueblo, que se ha convertido de sus malos caminos y anhela vivir en rectitud y justicia llenos del Espíritu Santo.

¿CUAL ES LA APARIENCIA DE SU GLORIA? La gloria de Dios es un fuego consumidor que quema todo lo que no es santo. Su fuego también afecta los corazones de las personas de manera poderosa. Continuará

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 9 de Agosto

LA TRANSICIÓN DE LA ALABANZA A LA ADORACIÓN. 

DESATANDO LA ATMÓSFERA. A veces, necesitamos “rociar” la nube con más semillas de adoración, hasta que Su gloria descienda; otras veces, Dios nos muestra algo especifico que hacer.

Desatar un milagro especifico aun revelando el nombre de la persona que necesita este milagro. Además, para recibir lo que la nube contiene, debemos discernir qué hay en ella. A veces la nube tiene sanidad, liberación, o provisión, pero siempre traerá transformación y crecimiento a nuestras vidas.

debemos adorar continuamente y formar una nube para el presente, porque Dios siempre se mueve en el “ahora”. Otra razón por la que el contenido de una nube divina puede no ser desatado es porque no hemos aprendido a halar de esa atmósfera.

Cuando la gloria de Dios se manifiesta, debemos “tomar” nuestros milagros. ¿cómo? Declarándolos y haciendo una acción correspondiente.

Debemos comenzar a hacer lo que antes no podíamos, y apenas podemos, tenemos que correr a testificar lo que Dios ha hecho; eso sella el milagro.

Una atmósfera espiritual se crea por medio de la adoración, pero la nube debe ser discernida para desatar su contenido. Dios está listo y ansioso por manifestarse a sí mismo, y todo lo que requiere es que nosotros edifiquemos el trono.

Debemos darle prioridad a la adoración a Dios. Debemos tomar todo el tiempo que sea necesario para adorarlo hasta que su presencia se manifieste, sin importar cuanto tiempo tome. Cuando en una congregación las personas no participan en la ascensión corporal de alabanza, para entrar en la presencia de Dios, se convierten en obstáculos para el servicio.

Esto incluye al Pastor. Cuando la gente llega tarde y se pierde la adoración con el resto de creyentes, no tiene idea de lo que está pasando y se le dificulta unirse. Aún más, en el momento que entran, pueden demorar o incluso matar la atmosfera – no porque sean malas personas sino porque no participaron en la ascensión corporal – es por esto necesario exhortar a la gente a llegar temprano a la iglesia y estar presentes desde el principio.

También están aquellos que, por varias razones, les toma más tiempo entrar en adoración, mientras otros entran más rápido. La atmosfera entonces, debe ser creada de abajo hacia arriba, alabando hasta que venga el espíritu de adoración y adorando hasta que la gloria de Dios descienda.

Cuando eso pasa, todos pueden ascender al trono y entrar en adoración, en armonía como un cuerpo. A su debido tiempo, los corazones de la gente deben estar listos para oír la Palabra, y Dios debe estar satisfecho con la adoración para manifestar Su gloria a través de la nube formada en ese lugar para que las personas puedan ser alcanzadas y tocadas.

EL PROPÓSITO PRINCIPAL DE LA PRESENCIA DE DIOS. Es tener experiencias continuas con Su presencia para ser transformados a imagen de Cristo y para manifestar Su poder. De esa forma. llevaremos Su gloria a las personas que necesitan ser salvas, sanas y libres.

En la presencia de Dios hay sanidad, liberación, transformación, visiones sueños, profecía, revelación, impartición y activación.

Podemos oír Su voz y apasionarnos por ir a dar a otros lo que hemos recibido. El objetivo es llevar Su gloria a un mundo perdido a personas sin Dios, sin fe y sin esperanza. ¡tomemos la decisión ahora mismo de llevar Su gloria a todas las naciones de la tierra!

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 2 de Agosto

LA TRANSICIÓN DE LA ALABANZA A LA ADORACIÓN. 

PRINCIPIOS PARA CREAR UNA ATMÓSFERA ESPIRITUAL.

LA ATMÓSFERA ESPIRITUAL DEBE SE PERCIBIDA Y DESATADA. Una vez que la nube y trono son edificados, podemos percibir la atmósfera espiritual de gloria. En lo natural, la atmósfera es una sustancia gaseosa que rodea un cuerpo celestial formada por ingredientes del medio ambiente. En la dimensión espiritual, funciona básicamente de la misma manera.

Los ingredientes en la atmósfera de gloria son la oración continua, las ofrendas, la intercesión, la alabanza, la adoración, la obediencia y el honor. En la Biblia, muchas veces encontramos que cuando estos ingredientes existen en el ambiente, producen cielos abiertos y forman una atmósfera espiritual divina.

PERCIBIENDO LA ATMÓSFERA: Cuando en un lugar no ha sido edificada una buena atmósfera espiritual para predicar, enseñar y ministrar milagros, lo primero que se debe hacer es empezar por derribar la mala atmósfera, -cargada con religiosidad, duda y egocentrismo- por medio de la alabanza. Después la adoración, hasta que la presencia de Dios descienda.

Y en ese momento es donde se puede empezar a predicar, enseñar o desatar milagros. Algunas veces, esto toma un tiempo largo, pero no podemos forzar a Dios a ajustarse a nuestros programas. Debemos adorar hasta que la atmósfera de Su gloria sea formada.

Si queremos lo que es verdadero, debemos ceder el paso a la verdadera adoración. Los ingredientes de la atmósfera de gloria son, oración continua, ofrendas, intercesión, alabanza, adoración, obediencia y honor.

DESATANDO LA ATMÓSFERA. Eclesiastés 11: 3. Si las nubes fueren llenas de agua, sobre la tierra la derramarán; y si el árbol cayere al sur, o al norte, en el lugar que el árbol cayere, allí quedará. En lo natural, no puede haber lluvia sin nubes, de la misma forma, la adoración crea una nube para que las manifestaciones de la gloria de Dios puedan llover sobre nosotros.

Pero ¿qué pasaría si las nubes físicas se formaran y se llenaran de agua, y aun no lloviera? Para crear y fomentar la lluvia, algunos investigadores, oficiales públicos y hombres de negocios están a favor de usar una o más técnicas llamadas, “siembra o bombardeo de nubes”: Una tormenta de lluvia ocurre después que la humedad se reúne alrededor de partículas que se forman naturalmente en el aire, causando que el aire alcance un nivel de saturación, hasta el punto que ya no puede retener más esa humedad.

El bombardeo o la siembre de nubes ayuda esencialmente en ese proceso, proveyendo “núcleos” adicionales alrededor de los cuales el agua se condensa. Estos núcleos pueden ser sales, cloruro de calcio, hielo seco o yoduro de plata.

Algo similar ocurre en el Espíritu. A veces, la nube se forma, pero no hay una manifestación visible de la presencia de Dios. Por ejemplo, puede haber servicios donde la atmósfera está cargada con la gloria o la presencia de Dios, pero, para nuestra sorpresa no sucede nada.

Hay potencial en esa atmósfera que Dios estaba listo para sanar, salvar, y hacer milagros, pero algo lo detuvo ¿Qué ocurrió? Dios es soberano, y puede decidir no hablar en un momento dado.

No es que alguien tenga el corazón tan duro que impida que Dios hable; Él actúa conforme a su soberanía. Sin embargo, es importante saber cómo desatar lo que está en una nube de gloria, pero también es substancial conocer cómo formar una. Continuará la próxima semana

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 26 de Julio

LA TRANSICIÓN DE LA ALABANZA A LA ADORACIÓN. 

PRINCIPIOS PARA CREAR UNA ATMÓSFERA ESPIRITUAL. 1. DEBEMOS CONSTRUIR UN TRONO PARA EL REY. Salmos 22: 3. Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel. En el mundo espiritual “construimos el trono de Dios” cuando lo adoramos (cuando el trono es edificado se presencia siempre se manifestará) por lo tanto, la señal que indica que le trono está completo es cuando experimentamos el derramar de Su gloria.

No podemos parar nuestra adoración antes que eso ocurra. Recordemos siempre este principio: alaba hasta que el espíritu de adoración venga, y adora hasta su gloria descienda.

No existe una fórmula para saber cuánto tiempo debemos alabar o adorar a Dios; siempre deberá ser hasta que Su trono espiritual haya sido construido. El Espíritu Santo es nuestro ayudador.

Él se pone al lado nuestro para recibir adoración y dársela al Padre. Él nos enseña a adorar a Dios en espíritu y verdad.

DEBE FORMARSE UNA NUBE DE SU PRESENCIA. En la escritura, las nubes representan la gloria de Dios, y el Señor siempre habla desde una nube, Éxodo 16: 10-12. Y hablando Aarón a toda la congregación de los hijos de Israel, miraron hacia el desierto, y he aquí la gloria de Jehová apareció en la nube. Y Jehová habló a Moisés, diciendo:  Yo he oído las murmuraciones de los hijos de Israel; háblales, diciendo: Al caer la tarde comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan, y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios

Cuando Jesús se trasfiguró en la montaña, Dios Padre le habló desde una nube. Mateo 17: 1-5. Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz.  Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.

Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd. Cuando Jesús ascendió al cielo, después de su resurrección, Hechos 1: 9. Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos.

El día que Jesús regrese, Mateo 24: 30. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.

Cuando adoramos, formamos una nube espiritual que es la gloria o presencia de Dios. Las nubes espirituales crean la atmósfera correcta para que hable y haga milagros creativos. La formación de la nube espiritual depende de la profundidad de nuestra adoración.  Por ejemplo, durante un servicio en una iglesia local, el Espíritu Santo se parará al lado de los verdaderos adoradores, si Él pasa al lado de alguien que no está adorando como debería continuará a la siguiente persona.

Él se detiene al lado de cada uno, toma la sustancia de su adoración, y con ella forma la nube para ese servicio. La cual permite que la presencia de Dios descienda. Todos aquellos que aportaron adoración para formar esa nube recibirán lo que está en ella.

LA ATMÓSFERA ESPIRITUAL DEBE SE PERCIBIDA Y DESATADA. Una vez que la nube y trono son edificados, podemos percibir la atmósfera espiritual de gloria. En lo natural, la atmósfera es una sustancia gaseosa que rodea un cuerpo celestial, Continuará

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 19 de Julio

LA TRANSICIÓN DE LA ALABANZA A LA ADORACIÓN. 

DÓNDE COMIENZA NUESTRO ESTILO DE VIDA DE ADORACIÓN. Algunos tienen la impresión que la adoración como estilo de vida es creado desde el pulpito, pero eso no es verdad.

Este sólo puede ser desarrollado en nuestro tiempo de intimidad, cuando estamos a solas con el Señor. Después de eso, es trasladado a la iglesia, a la congregación de todos los santos.

Aprende a buscar Su presencia cuando nadie te está observando, porque tu adoración es sólo para Él, no para que otros vean.

Una pregunta que se debe hacer a los creyentes es ¿Cómo es tu vida privada de oración, cuando nadie te está viendo? Es bueno saberlo porque tu experiencia cristina depende de ello.

Aquí radica la razón por la que muchos líderes de alabanza son inefectivos cuando tratan de entrar en la presencia de Dios, para después guiar al pueblo. Muchos no tienen una vida privada de adoración.

Si no conocen a Dios, si no saben cómo entrar en Su presencia, o no saben cómo tener intimidad espiritual con Él, ¿cómo van a poder guiar a la gente a entrar en esa presencia? Tú no puedes realmente guiar a nadie adonde tu no has ido.

Esto no es como señalar un punto en un mapa. Si el Espíritu Santo no te ha guiado a ti durante tu tiempo de intimidad con Él, entonces tu no tendrás idea de cómo llegar allí. 1º Samuel 17: 34-35. David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de la manada, salía yo tras él, y lo hería, y lo libraba de su boca; y si se levantaba contra mí, yo le echaba mano de la quijada, y lo hería y lo mataba.

David desarrolla su coraje y habilidades de guerra en la vastedad de los campos, en la soledad de las montañas y la oscuridad de las cuevas, mientras cuidaba las ovejas de su padre, allí donde nadie podía verlo, mató osos y leones.

Así fue como se entrenó para matar al gigante Goliat ante la presencia de muchos. De la misma forma, Dios quiere que su pueblo busque Su presencia en secreto, porque ése es el lugar de donde saldremos fortalecidos y equipados para ganar las batallas espirituales, privadas y públicas.

Una de las razones por la que no hemos visto la gloria de Dios descender sobre nuestras vidas es porque no tenemos una vida privada continua y efectiva con Él, que es lo que permite que Su presencia sea vista en público.

Adorar a Dios en privado es una actitud que fluye continua y espontáneamente del corazón, cuando nadie nos ve, cuando no tenemos la responsabilidad de ministrar a otros, cuando lo hacemos simplemente por amor, sin buscar recompensa alguna.

Esos momentos privados especiales, hacen que Dios manifieste poderosamente Su presencia, y que hable y ministre directamente nuestros corazones. PRINCIPIOS PARA CREAR UNA ADMÓSFERA ESPIRITUAL.

Es necesario que los creyentes sepan cómo crear una atmosfera espiritual de adoración, para que la gloria de Dios pueda descender durante su tiempo personal de oración, o durante la adoración corporativa en sus iglesias. He aquí tres principios para que la gloria de Dios se manifieste. 1. DEBEMOS CONSTRUIR UN TRONO PARA EL REY. Salmos 22: 3. Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.

En el mundo espiritual “construimos el trono de Dios” cuando lo adoramos (cuando el trono es edificado se presencia siempre se manifestará) por lo tanto, la señal que indica que le trono está completo es cuando experimentamos el derramar de Su gloria. No podemos parar nuestra adoración antes que eso ocurra. Continuará

Pastora María de Machuca   

Reflexión Pastoral 12 de Julio

LA TRANSICIÓN DE LA ALABANZA A LA ADORACIÓN. 

LA VERDADERA ADORACIÓN ES INTIMIDAD CON DIOS. La adoración corporativa en las iglesias también se convertirá en la parte más larga del servicio, porque la gente entrará en Su presencia y se quedará allí. Dios le hablara a su pueblo, a cada persona, como un amigo.

Entonces, la transformación de corazones se acelerará y, entre otras cosas, no pasarán años para que los creyentes desarrollen madurez espiritual. Cuando Dios está satisfecho con nuestra adoración, su presencia va con nosotros a todas partes e interviene en cada situación.

Veremos milagros inusuales, señales, maravilla y transformaciones como nunca antes. La saturación de la presencia de Dios, en una atmosfera creada por alabanza y adoración, producen milagros que transforman vidas.

Tú puedes experimentar lo mismo si cambias la manera en que adoras, y generas una atmosfera de adoración al Dios verdadera, ¡Una atmosfera donde todo es posible! ahora mismo, la firma o el sello de Dios en la tierra es la adoración. DÓNDE COMIENZA NUESTRO ESTILO DE VIDA DE ADORACIÓN. Salmo 34: 1 Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca. Algunos tienen la impresión que la adoración como estilo de vida es creado desde el pulpito, pero eso no es verdad. Este sólo puede ser desarrollado en nuestro tiempo de intimidad, cuando estamos a solas con el Señor. Después de eso, es trasladado a la iglesia, a la congregación de todos los santos. Salmo 149: 1 Cantad a Jehová cántico nuevo; Su alabanza sea en la congregación de los santos.

Por lo tanto, cada cristiano es responsable de llevar su propia adoración a la iglesia. En otras palabras, nuestra adoración empieza en casa (en nuestro lugar de oración, oficina o carro, en nuestro lugar secreto con Jesús) y nos sigue dondequiera que vayamos, todo el tiempo.

Podemos pasar la mitad de nuestro tiempo con Dios adorándole, esto no quiere decir que sea una regla que todos debemos seguir. Solo quiere decir que pases la mitad de tu tiempo de oración en adoración. Dale gracias a Dios, alábale por su fidelidad y por lo que ha hecho en tu vida. Adóralo como tu Señor y tu Rey.

Háblale como a tu Padre Celestial, ten comunión con Él (declara tu amor por Él) háblale de tu disposición para obedecer cualquier cosa que Él te diga que hagas. Espera en Él, escucha para oír lo que Él quiera decirte es ese momento. Aprende a buscar Su presencia cuando nadie te está observando, porque tu adoración es sólo para Él, no para que otros vean.

Una pregunta que se debe hacer a los creyentes es ¿Cómo es tu vida privada de oración, cuando nadie te está viendo? Es bueno saberlo porque tu experiencia cristina depende de ello. Aquí radica la razón por la que muchos líderes de alabanza son inefectivos cuando tratan de entrar en la presencia de Dios, para después guiar al pueblo.

Muchos no tienen una vida privada de adoración. Si no conocen a Dios, si no saben cómo entrar en Su presencia, o no saben cómo tener intimidad espiritual con Él, ¿cómo van a poder guiar a la gente a entrar en esa presencia? Tú no puedes realmente guiar a nadie adonde tu no has ido. Esto no es como señalar un punto en un mapa.

Si el Espíritu Santo no te ha guiado a ti durante tu tiempo de intimidad con Él, entonces tu no tendrás idea de cómo llegar allí. Continuará la próxima semana

Pastora María de Machuca