Reflexiones

Reflexion Pastoral 28 de Enero

LA GLORIA DE DIOS

LA GLORIA EN EL PRINCIPIO DE LA CREACIÓN.  El plan original es que el hombre va a gobernar la creación y Jesús le vuelve a entregar el gobierno al hombre, Jesús dice ustedes son mis representantes y la iglesia coge la llave la gloria que me diste les he dado. Amos 9:13 He aquí vienen días, dice Jehová, en que el que ara alcanzará al segador, y el pisador de las uvas al que lleve la simiente; y los montes destilarán mosto, y todos los collados se derretirán. La palabra clave en este versículo es alcanzara. Dios nos está prometiendo que en el momento que tu siembres una semilla. Él destara la casa, el trabajo o cualquier otra cosa que tú pidas, creyendo que vas a recibir. He visto a Dios pagar deudas en un instante. Esa es la razón por la cual tú debes permanecer lleno de fe. Su semilla activara la promesa para que Dios obre aceleradamente. Ahora que hemos entendido la caída del hombre, pasearemos a estudiar la revelación de la gloria. ¿QUE ES LA GLORIA DE DIOS? En hebreo hay una palabra que define la gloria, y es Kabód, que proviene de la raíz Kabéd que literalmente significa peso o riqueza. Esa palabra se usaba en la antigüedad para describir a un hombre riquísimo, famoso, de gran reputación, y también para referirse a Dios. Otros significados son honor, fuerza, poder, entorno, magnificencia, majestad, hermosura, reconocimiento, santidad, grandeza y. En el original griego del Nuevo Testamento la palabra que se utiliza es Doxa cuyo significado apunta a la fama, reputación, abundancia, riqueza, dignidad, resplandor y honra. En suma. el significado fundamental de la gloria, tanto en hebreo como en griego, incluye   o implica todo lo que Dios es, con todos sus atributos, virtudes, carácter, naturaleza y perfección. La gloria de Dios es la esencia intrínseca de lo que Él es y Su misma presencia. Existe asimismo la gloria de los hombres y la gloria del mundo, las cuales son descritas en la Biblia como vana y pasajera, que consisten en ganar prestigio, fama, posición, comodidad, reputación y reconocimiento. 1ª Juan 2:16 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo. La Palabra habla de la gloria de los cuerpos terrenales y la gloria de los cuerpos celestiales. Nos enseña que la gloria que un cuerpo refleja por fuera, muestra lo que es por dentro, lo que se ve es el valor intrínseco del cuerpo, es decir, su esencia o valor interno 1ª Corintios 15:40 Y hay cuerpos celestiales, y cuerpos terrenales; pero una es la gloria de los celestiales, y otra la de los terrenales. La gloria de Dios es la manifestación visible y tangible del total de Su presencia impactando los sentidos físicos. Es Dios haciéndose tangible. En el Antiguo Testamento se manifestó en forma de nube, llamada Shekiná que significa “Aquel que habita” Esto se refiere a Dios viviendo en Su pueblo, describe la eminente presencia de Dios que trasciende. Esto significa que Dios se manifiesta en el ámbito físico, pasa del mundo espiritual al mismo natural, Shekiná viene de la raíz shakan que implica residir permanentemente. Tenderse para descansar. El deseo y la voluntad de Dios siempre han sido habitar, reposar, vivir entre y son Su pueblo. Por dicho motivo Dios se muestra de forma visible y tangible. La gloria de Dios es la presencia manifiesta del Dios Yahweh. DIOS SE LE APARECIO A ABRAHAM. Hechos 7:2 Y él dijo: Varones hermanos y padres, oíd: El Dios de la gloria apareció a nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia, antes que morase en Harán. La aparición física o la visitación de la gloria de Dios fue lo que transformo a Abraham para siempre. Cambio sus motivos, sus prioridades, sus intenciones y su vida entera. Esto causo que fuera en pos de la tierra Prometida. Asimismo, hoy en día, todo aquel que experimenta una visitación de la gloria de Dios debe ser transformado para siempre. Estos son los hombres que reciben una revelación de Dios y traen la gloria a esta dimensión natural.

Pastora Maria de Machuca