PROCLAMADORES DE SU GLORIA
CLAVES PARA VIVIR UNA VIDA DE SED APASIONADA POR DIOS. Cuarto: CAMBIA LAS RÍGIDAS ESTRUCTURAS MENTALES, RELIGIOSAS Y DENOMINACIONALES. La religiosidad, desafortunadamente, prevalece con frecuencia en la iglesia, matando nuestra sed y pasión por Dios. Una encuesta conducida por George Barna reveló que el creyente promedio pasa más tiempo mirando televisión, escuchando música o leyendo otros libros que estudiando la Biblia. Muchos mueren sin jamás haber ganado un alma para Jesús, Es más, “ocho de diez creyentes confiesan nunca haber entrado en la presencia de Dios ni experimentado una conexión con Él durante un servicio de adoración”. En efecto, esas personas siguen una religión, pero en verdad no tienen una verdadera relación con Dios. Ellos son miembros de una iglesia y obedecen sus normas, preceptos, reglas, ritos y tradiciones, pero no experimentan la presencia viva, real y tangible de Dios. Los fariseos eran teólogos y la autoridad religiosa más alta que existía en tiempos de Jesús, Su entrenamiento lógico y filosófico, su conocimiento de la ley y la teología eran profundos y extensos, sin embargo, sus mentes carnales seguían atadas a la religiosidad, cegándolos y evitando que tuvieran una experiencia con el Padre Celestial, quien se encarnó en la persona de Jesús. Ellos pensaban que serían justificados por sus propias obras y su sacrificio personal, y muchos nunca atendieron su necesidad de Él. De hecho, hicieron lo contrario. Acusaron a Jesús de ser un hereje e intentaron silenciar a todos los que testificaban voluntariamente de su poder. Mientras vigilaban que sus ritos, tradiciones, doctrina, disciplina y ley fueran observados, la religiosidad mataba su hambre y sed por experimentar el verdadero poder de Dios. Eso evito que tuvieran una experiencia sobrenatural con Él y entendieran que Jesús era el cumplimiento de la profecía. La mayoría nunca lo reconoció como el Mesías. Dedicarnos a los actos religiosos, nos lleva a olvidar nuestra necesidad de Dios. En contraste, veamos algunos ejemplos de gente que, aunque no tan instruida, tenía una mayor conciencia de su necesidad de Dios. Por ejemplo, Simeón, un anciano que reconoció a Jesús como el Mesías cuando Él solo era un bebe recién nacido, su hambre por su presencia de Dios produjo en él la revelación del Espíritu Santo, Lucas 2: 25- 32. También esta Zaqueo, el cobrador de impuestos, quien era pequeño en estatura, pero tenía pasión por conocer de Dios, Él arriesgo su dignidad y Lafuente de su riqueza, y Jesús le perdono sus pecados y trasformo su vida, Lucas 19: 1- 10. También está la despreciada mujer samaritana, quien corrió el riesgo de hablarle a un judío, y se atrevió a confesarle su inmoral estilo de vida; ella aprendió a adorar al Dios verdadero. Juan 4: 5-42. Finalmente, considere al endemoniado gadareno quien corrió desesperadamente hacia Jesús y Él lo libero de todo tormento demoniaco. Marcos 5: 1-20. Todos ellos demostraron tener sed de Dios y fueron bendecidos por Él. La religión es culpable de crear teologías, prácticas, reglas y normas que nos alejan de las bendiciones de Dios, porque producen formatos que impiden que recibamos el verdadero evangelio. La vida cristiana no es complicada si Jesús es el primero en nuestro corazón.
Pastora Maria de Machuca



