Reflexiones

Reflexión Pastoral 4 de Diciembre

LOS ÚLTIMOS TIEMPOS, LA GRAN TRIBULACION.

Veamos algunos eventos AL FINAL DE LA GRAN TRIBULACIÓN. Aparece Jesús «en su Segunda Venida» La revelación visible de Jesús (Lucas 21:27, Apocalipsis 1:7) Se pelea la Batalla de Armagedón (Apocalipsis 19:11-21) La Bestia y el Falso Profeta son arrojados vivos dentro del Lago De Fuego (Apocalipsis 19:20)  Se celebra “El juicio De Las Naciones” Muy Diferente al Juicio del Gran Trono Blanco (Mateo 25:32) Comienza el Milenio, (Apocalipsis 20:2-7) Restauración de Israel (Zacarias. 12:8-10)

PARA LIBRARTE DE LA GRAN TRIBULACIÓN Y SER SALVO DEBES CREER EN EL EVANGELIO «¿Qué es el verdadero Evangelio?» El verdadero Evangelio son las buenas noticias de que Dios salva a los pecadores. El hombre es pecador por naturaleza y está separado de Dios sin esperanza alguna de remediar tal situación. Pero Dios ha provisto los medios para la redención del hombre; en la muerte, sepultura y resurrección del Salvador, Jesucristo.

La palabra “evangelio” significa literalmente “buenas nuevas.” Pero para comprender verdaderamente que tan buenas son estas noticias, debemos entender primeramente las malas noticias. Como resultado de la caída del hombre en el Jardín del Edén (Génesis 3:6) cada parte del hombre – su mente, voluntad, emociones y carne – han sido contaminadas por el pecado. Por la naturaleza pecadora del hombre, él no busca ni puede buscar a Dios. Él no tiene el deseo de venir a Dios y, de hecho, su mente mantiene una hostilidad hacia Dios (Romanos 8:7) Dios ha declarado que el pecado del hombre lo condena a una eternidad en el infierno, separado de Él. Es en el infierno donde el hombre paga el castigo por pecar contra un Dios santo y justo.

Ciertamente estas serían malas noticias, si no existiera un remedio. Pero en el Evangelio, Dios, en Su misericordia, ha provisto ese remedio, un sustituto para nosotros – Jesucristo – quien vino a pagar el castigo por nuestro pecado, mediante Su sacrificio en la cruz.

Esta es la esencia del Evangelio que Pablo predicaba a los corintios. En 1ª Corintios 15:1-4, Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; él explica los tres elementos del Evangelio – la muerte, sepultura, y resurrección de Cristo a nuestro favor.

Nuestra vieja naturaleza murió con Cristo en la cruz y fue sepultada con Él. Entonces nosotros fuimos resucitados con Él a una nueva vida (Romanos 6:4-8). Pablo nos dice que nos “sujetemos firmemente” a este verdadero Evangelio, el único que salva. Creer en cualquier otro evangelio es creer en vano. En Romanos 1:16-17, Pablo también declara que el verdadero Evangelio “Es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree,” con lo cual él nos dice que la salvación no se logra mediante el esfuerzo del hombre, sino por la gracia de Dios a través del don de la fe (Efesios 2:8-9) Mediante el Evangelio, a través del poder de Dios, aquellos que creen en Cristo (Romanos 10:9) no solo son salvados del infierno. De hecho, nos es dada toda una nueva naturaleza (2ª Corintios 5:17) con un corazón cambiado y un nuevo deseo, voluntad, y actitud que son manifestados en buenas obras.

Este es el fruto que el Espíritu Santo produce en nosotros por Su poder. Las obras nunca son los medios para la salvación, pero sí son la prueba de ella (Efesios 2:10) Aquellos que son salvados por el poder de Dios, siempre mostrarán la evidencia de la salvación por medio de una vida transformada.

Pastora Maria de Machuca