Reflexiones

Reflexión Pastoral 10 de Enero

ENCENDIDOS POR EL FUEGO DE LA PRESENCIA DE DIOS

PASOS ESENCIALES PARA CAMINAR EN AVIVAMIENTO. Recordemos los anteriores pasos

1. Clamar a Dios para ser encendidos. Si reconocemos nuestra condición espiritual pasiva, falta de compromiso, actitud de tibieza y complacencia, Dios encenderá un fuego en nosotros que quemará todos esos obstáculos.

2. Derribar la vieja atmosfera en la iglesia local. Debemos derribar la atmósfera dura de opresión y duda, para crear otra atmosfera de gloria y de la presencia de Dios.

3. Estar dispuestos a pagar el precio del avivamiento. Debemos estar dispuestos a pagar el precio porque vale la pena traer el fuego de Dios. Para ver la salvación de miles de personas en el altar de la iglesia y miles más en las naciones.  

4. Decida buscar y tener una experiencia con el fuego de Dios. y 5. AVIVAR LOS DONES QUE ESTAN EN NOSOTOS. 2ª Timoteo 1: 6Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

La iglesia está llena de creyentes que han recibido dones especiales de Dios, pero los han apagado completamente. Muchos han recibido dones para la música, dones ministeriales. Efesios 4: 11-12Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.

dones funcionales. Romanos 12: 6-8De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; Mientras otros han recibido gracia para profetizar, enseñar la palabra, o moverse en el área de liderazgo o gobierno, 1ª Corintios 12: 27-28Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente, apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. 

Pero están desperdiciando sus dones porque su fuego se ha extinguido. En segunda de Timoteo, el Apóstol Pablo exhorta a Timoteo a que vive el fuego que Él le había impartido. 2 Timoteo 1:6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

La palabra griega traducida como “avives” es anazopuréo, significa “volver a encender”. Esta es la única ocasión en que esta palabra es usada en el Nuevo Testamento: Pablo no dijo resucítalo o revívelo, como en; Habacuc 3: 2Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, En medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuérdate de la misericordia. 

Sino que exhortó a Timoteo a avivar -volver a encender- el fuego del don de Dios que ya había recibido y que había estado activo al comienzo. Una función fundamental del ministerio apostólico es impartir dones y llevar a la gente a encender que Dios ya les ha dado. Debemos avivar nuestros dones personales para que despu3s, con el mismo fuego, podamos ayudar a otros a avivar sus dones.

Esto requiere una decisión de nuestra pare para buscar ser encendidos por el fuego ¡ahora! Una vez tu seas encendido -en fuego- ve como un instrumento del Señor y se un testigo de Jesús. Llama al perdido a salvación, sana a los enfermos, echa fuera demonios y libera a los cautivos. Ora para que el fuego de Dios purifique y santifique tu vida y desate en ti una pasión por salvar almas.

Una vez que tu estés encendido con Su fuego y pasión, ve como un instrumento del Señor y se un testigo de Jesús. ¡Amen! continuará

Pastora María de Machuca   

La iglesia está llena de creyentes que han recibido dones especiales de Dios, pero los han apagado completamente. Muchos han recibido dones para la música, dones ministeriales. Efesios 4: 11-12. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.

Y dones funcionales. Romanos 12: 6-8. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; Mientras otros han recibido gracia para profetizar, enseñar la palabra, o moverse en el área de liderazgo o gobierno, 1ª Corintios 12: 27-28. Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente, apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. 

Pero están desperdiciando sus dones porque su fuego se ha extinguido. En segunda de Timoteo, el Apóstol Pablo exhorta a Timoteo a que vive el fuego que Él le había impartido. 2 Timoteo 1:6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.

La palabra griega traducida como “avives” es anazopuréo, significa “volver a encender”. Esta es la única ocasión en que esta palabra es usada en el Nuevo Testamento: Pablo no dijo resucítalo o revívelo, como en; Habacuc 3: 2. Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, En medio de los tiempos hazla conocer; En la ira acuérdate de la misericordia. 

Sino que exhortó a Timoteo a avivar -volver a encender- el fuego del don de Dios que ya había recibido y que había estado activo al comienzo. Una función fundamental del ministerio apostólico es impartir dones y llevar a la gente a encender que Dios ya les ha dado. Debemos avivar nuestros dones personales para que despu3s, con el mismo fuego, podamos ayudar a otros a avivar sus dones.

Esto requiere una decisión de nuestra pare para buscar ser encendidos por el fuego ¡ahora! Una vez tu seas encendido -en fuego- ve como un instrumento del Señor y se un testigo de Jesús. Llama al perdido a salvación, sana a los enfermos, echa fuera demonios y libera a los cautivos. Ora para que el fuego de Dios purifique y santifique tu vida y desate en ti una pasión por salvar almas.

Una vez que tu estés encendido con Su fuego y pasión, ve como un instrumento del Señor y se un testigo de Jesús. ¡Amen! continuará

Pastora María de Machuca   

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